Mikumi nació de “kumi”, una palabra que significa “levántate”. Para nosotras representa la decisión de recuperar una parte propia que había quedado relegada detrás del trabajo, la maternidad y las obligaciones cotidianas.

Somos Sussan y Yamila. Durante años nos desenvolvimos en ámbitos administrativos, viviendo entre horarios, reuniones, responsabilidades y todo aquello que había que resolver. Al mismo tiempo, acompañábamos el crecimiento de nuestros hijos y sosteníamos el ritmo cotidiano de nuestras casas. En medio de tantas exigencias, nuestra creatividad y el tiempo para nosotras mismas fueron quedando en segundo plano.

Cuando nuestros hijos comenzaron a ganar independencia, apareció una pregunta: ¿qué queríamos construir para esta nueva etapa de nuestras vidas? No queríamos ocupar ese espacio simplemente con más de lo mismo. Buscábamos una actividad que también nos permitiera volver a la creatividad, disfrutar lo cotidiano y trabajar de una manera más cercana a la vida que deseábamos.

La decoración surgió primero como una posibilidad entre muchas. Pero durante un viaje encontramos un puesto de objetos artesanales. Lo vimos desde lugares diferentes, levantamos la mirada, nos buscamos y dijimos simplemente: “Esto”.

En aquellas piezas reconocimos algo que todavía no habíamos podido expresar con palabras: una belleza natural, serena y cálida, pero también viva y con personalidad. Objetos elegantes sin ser fríos; sencillos, pero no impersonales; artesanales, sin exceso de ruido visual. Ese encuentro nos ayudó a descubrir qué queríamos que fuera Mikumi.

Hoy seleccionamos piezas artesanales, objetos y textiles para crear hogares cálidos y armoniosos, pero también auténticos y personales. Buscamos materiales agradables, texturas que inviten al contacto, aromas que transformen el ambiente y detalles de color que aporten vida sin romper la serenidad.

Creemos que una casa no tiene que dejar de ser práctica para ser hermosa. Puede acompañar las necesidades de todos los días y, al mismo tiempo, regalarnos pequeños momentos de bienestar: preparar una mesa que invite a quedarse, tomar un café en un rincón que transmita calma o encontrar belleza en un gesto cotidiano.

Mikumi nació para ayudarnos a levantarnos y recuperar una parte de nosotras mismas. Con el tiempo, esa búsqueda se transformó en algo que también queremos compartir: objetos elegidos con intención para construir espacios serenos y cálidos, pero vivos, personales y auténticos.